domingo, diciembre 8, 2019
Brasil

La destitución de Dilma Rousseff coloca nuevamente en jaque al régimen de Nicolás Maduro, que pierde con la salida de la presidenta brasileña a un importante escudo de protección ante las presiones internacionales y un valioso proveedor de alimentos que le vendía a crédito.

“Siento el dolor indecible de la injusticia”, ha afirmado, seria, Dilma Rousseff este jueves en su primera comparecencia después de que el Senado brasileño haya aprobado el inicio del proceso para destituirla y, como consecuencia, la haya apartado temporalmente del poder.

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