La naturaleza está llena de lecciones para los seres humanos. Un ejemplo de convivencia ocurrió en zoológico de Rusia. Los empleados le dieron una cabra viva a un tigre para que éste tuviera una buena cena, pero el baño de sangre que se esperó nunca ocurrió. El tigre Amur nunca atacó al caprino, de hecho comenzó a jugar con él. Ahora es su compañero de jaula. Los empleados bautizaron a la cabra Timur, que significa Hierro.

Los expertos del zoológico aseguran que Amur es un gran cazador pero la cabra lo desconcerto ya que no mostró temor con el felino.

“Amur es un tigre muy cauteloso y decidió no meterse en problemas con Timur”.

Observa cómo conviven juntos.

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